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martes, 5 de enero de 2010

NO SE REPITE LA MAGIA EN TU CINTURA



Cuadro: Falero. La doble estrella.

Caigo en tus emboscadas
con reiteración exasperante,
me despeño por los recodos
de tu cuerpo que cimbrea
soy la nota que falta a tu balada,
la certera corchea
que da ritmo a tu alma
esta cárcel de espanto
que te espera con las rejas abiertas.

Ven a ensayar tu lamento
en el borde convexo de mi oído
transfórmame las uvas del desasosiego,
quédate ciego en mi presencia.
Sé displicente y rudo como sabes,
sin perder la paciencia y la templanza.
Juguemos a volar: sé mi Altazor,
mi Ícaro: derríteme las alas,

para que no me quede escapatoria,
y aterrice en tu nido,
me pierda en la maraña de tus besos,
me hunda en ese océano de tiempo:
destilar de los cuerpos,
licor de pan y versos.

No se repite, no,
es siempre nueva,
la magia en tu cintura;
tus inventados besos,
tu indecorosa manera
de morir y renacer entre mis piernas.


Alejandra Menassa

martes, 29 de diciembre de 2009

POR AHÍ ABAJO UNA HUMEDAD ARDIENTE.



Cuadro: Venus grande. Julio Romero de Torres.

POR AHÍ ABAJO UNA HUMEDAD ARDIENTE.
(Verso de Rafael Alberti).

Tu juguetona máquina de hablar
busca en mis huecos el latido perdido.
Esa insomne viajera que no quiere
descanso en mi presencia,
esa que me perfora las razones.

Soy meseta que tu saliva puebla de
vegetaciones de verdor imposible,
soy desierto que reza por tus nubes,
que pide de rodillas tu tormenta
de estrellas seminales y ptialinas.

¿Cuándo vas a lanzar tu caña
para pescar los peces que anidan en mi vientre?
¿Cuándo vas a envolverme con redes de tus manos
cuándo vas a ser faro de esta costa,
velero en estos mares que sostengo entre mis muslos?

Ven que quiero que encalles en mis rocas,
marinero sin traje, capitán de algún barco sin orillas.
Busca aquí los tesoros que perdiste,
con el mapa que tienes en tu boca,

llena de olas la espuma que destilo,
que yo devolveré uno a uno los besos,
que dejaré en tu altar todos los rezos,
que exhumaré cadáveres del sexo.
Y abriré para ti mis ataúdes.

Respírame, soy tu aire, respírame.
Hazme vibrar a 10 minutos por segundo.
Sácale punta al grafito de los sueños,
con este afilalápices que guardo,

¿Cuándo, cuándo mi amor?
Late el deseo más alto que la luna.

viernes, 26 de diciembre de 2008

¿POR QUÉ LO LLAMAN AMOR CUANDO QUIEREN DECIR SEXO?




El corazón palpita por encima de todos los sonidos,
en ondas sucesivas los latidos golpean tímpanos enardecidos.
En mi estómago, luciérnagas de invierno alumbran el último estertor.
Es una noche trágica, froto mis piernas como astillas hasta hacer nacer
fuego de ellas, fuego para tu sexo enaltecido por la espera…

No digas que me amas, no quiero esta noche suaves caricias
para engañar al tiempo, quiero toda tu potencia varonil,
tu terquedad, tu infinita gula, quiero tu sexo horadando mi noche.

No me vengas ahora con dulces arrumacos, con palabras amables,
con sutiles artimañas de enamorado encallado en mis rocas.
Quiero tus manos desenredando marañas de mi vientre.

Tu boca redescubriendo las islas perdidas de mi boca,
Tu cóncavo pecho y mis convexidades:
intensas soldaduras indelebles nos atan al futuro.
No es tiempo para amar. ¡Gocemos!.

Alejandra Menassa de Lucia