viernes, 30 de enero de 2009

FUNDAMENTOS PARA UNA ESTÉTICA DE LA DESTRUCCIÓN. 4 Y ÚLTIMO. ALDO PELLEGRINI


Cuadro: El Coloso. Francisco de Goya ( a pesar de las dudas)



Pero lo que realmente importa es cuando el artista pone en marcha su propia voluntad de destrucción. Y esta destrucción lleva la carga de múltiples contenidos. Destruir un objeto feo, monstruoso, sin sentido o falso, significa destruir una civilización carcomida y antihumana, o destruir una religión sin vitalidad y castradora, o una moral maniatada y angustiante, o prejuicios culturales petrificados. La destrucción pertenece para el artista al orden supremo de la libertad.
El impulso que mueve al hombre hacia la destrucción tiene un sentido y toca al artista revelar ese sentido. Cualquiera que sea la motivación del acto destructivo: el furor, el aburrimiento, la repugnancia por el objeto, la protesta, ese acto debe tener un sentido estético y ese sentido evita que la destrucción acto procreador se transforme en aniquilamiento. Destrucción y aniquilamiento desde el punto de vista del artista son términos antagónicos. La destrucción de un objeto no lo aniquila, nos enfrenta con una nueva realidad del objeto, la carga de un sentido que antes no tenía.
Toca al artista revelar la universalidad del proceso de destrucción, hacer que se le pierda miedo al término, depurarlo de contenidos impuros: el odio, el resentimiento, el egoísmo. La universalidad de la destrucción se revela en que dos objetos que entran en contacto inician inmediatamente un proceso de mutua destrucción, de ahí que el amor sea el fenómeno de destrucción más ardiente que acontezca en la relación de dos seres vivos.
Toca al artista revelar que la destrucción oculta un poderoso germen de belleza; así cuando se diga de una mujer, que es bella como la destrucción, se hace de ella el más alto de los elogios y se da a entender que no estamos frente a una belleza pasiva, sino frente a una belleza que tiene las cualidades del fuego y de la explosión.
La destrucción depurada por el artista, llevado éste de la mano por el guía acre, cáustico, irreverente del humor, nos revelará inéditos mecanismos de belleza, oponiendo así su destrucción estética a esa orgía de aniquilamiento en que está sumergido el mundo de hoy.

10 comentarios:

More Baker dijo...

Qué interesante esto. Celebro llegar aquí y te enlazo.
ABrazos.
Gracias miles por tu comentario.

Alejandra Menassa dijo...

Hola More. Quería recomendarte un blog de poesía erótica, me lo sugirió tu poema: http://elsexonocae.blogspot.com
Gracias a tí por pasarte por mi blog y dejar tu humana huella, la palbra escrita, un beso

amor dijo...

me alegra ver que os conocéis, more es amiga de hace más de un año, alejandra

¿de quién dices que es el blog este de catulo?

;)

un beso

Alejandra Menassa dijo...

Hola Santi: Creo que se puso Catulo para que no le descubrieran, son varios amantes de la poesía, eso dice en el perfil.
Como siempre, gracias por pasarte, a More la conocí hoy, me interesó porque yo tengo un libro de poesía erótica: La piel del deseo, publicado y voy a publicar ahora otro que se llama Poemas afrodisíacos.Además, me interesa mucho la literatura y la poesía erótica (que no pornográfica, como he visto que son muchos de los blogs de blogger)

Un beso Santi

Mónica Angelino dijo...

Leer a Aldo, la verdad, más que un placer es siempre un gran aprendizaje. Yo conozco a Melek Vivanco, una de las últimas expresiones del surrealismo puro, amiga y compañera de aventuras de Molina, Oliverio, Madariaga etc; Aldo fue padrino de uno de sus hijos, te la recomiendo.

Pedro Luso de Carvalho dijo...

Olá, Alejandra,

Se entendi bem, seu texto diz que o artista não deve destruir a obra de arte que produziu - que já não mais pertence a ele. Quanto a isso, concordo contigo.
Temos muitos exemplos dessa vontade de destruição da obra criada. Um desses exemplos foi o pedido de Franz Kafka a seu amigo Max Brod, para que destruisse tudo o que havia escrito; Brod prometeu, mas, por sorte da literatura, não cumpriu a promomessa.

Abraços.
Pedro.

Lila Manrique dijo...

Alejandra, que bueno es visitarte, realmente fue un placer estar, y confirmar una vez más, el gran talento que posees, felicidades y un abrazo.
Quise seguir tu blog pero no pude.
Lo intentaré luego

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Mónica. Tengo que reconocer qu eno la conozco, la leeré, si tú me la recomiendas ha de ser buena.
Besos

Alejandra Menassa dijo...

Hola Pedro, no creo que sea eso a lo que se refiere Aldo pellegrini, no se trata de destruir la obra, sino de que la producción de la obra siempre conlleva la destrucción de algo previo, aunque más no sea el prejuicio que no nos deja escribir.
Un beso

Alejandra Menassa dijo...

Hola Lila, un abrazo, gracias por pasarte y dejar tu comentario