domingo, 23 de noviembre de 2008

MI ÚNICA FAMILIA. UNA PELÍCULA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

GRAN ÉXITO EN LA EXHIBICIÓN DE MI ÚNICA FAMILIA EN EL CINE DORÉ (FILMOTECA) EL DOMINGO 23 NOV, DENTRO DE LA PRESELECCIÓN A LOS PREMIOS GOYA. LLENO TOTAL DE LA SALA. EXCELENTES COMENTARIOS DE LOS ASISTENTES: "UNA PELÍCULA MUY SÚTIL", "LOS PROTAGONISTAS HICIERON UN FABULOSO TRABAJO", "ES MUY POÉTICA"...



COMENTARIO DE MI ÚNICA FAMILIA:
No sé si me impacta más la ética o la estética de Mi única Familia. Llego a pensar que su estética, de una belleza en ocasiones sobrecogedora, es efecto de su ética.
Con la sencillez de una conversación entre un hombre y una mujer que se aman y se desean, pero no está enamorados -porque esta película no es otra cosa que eso, una conversación- va transcurriendo la película, y en esa conversación entre Juan y Juana, se van incluyendo los demás personajes, que nos muestran la trama humana que nos sostiene a cada uno como deseantes, el entrecruzamiento de deseos que hacen a un deseo. Y el deseo de Juana era tener un hijo, y el deseo de Juan, deseo radicalmente diferente, era tener un hijo. Entonces ambos convocan a Joselito, cuyo deseo es el deseo de su amigo: hacerle el amor a Juana. Todos en pro de su deseo, aun cuando se muestre como deseo del Otro.
Mientras tanto, con la excusa de la infidelidad y con una delicadeza infinita, se tratan temas como el maltrato familiar: “un hombre que desea a una mujer no puede matarla”, “los hombres se enamoran de las mujeres, y es por eso que las matan”. La paternidad: el padre de ese chico seré yo, dice Juan, al llegarle la noticia de que Juana está embarazada de Joselito y él no quiere hacerse responsable. Los celos, que en esta película en todo momento son reconocidos como deseos, la locura, que no se contagia, y aunque parezca una frase nimia, no lo es, ya que la mitad de la humanidad vive atemorizada de que la otra mitad, loca, la contagie. Decir que “la locura no se contagia, pero el deseo sí”, es una manera radicalmente nueva de pensar la locura.
Se puede ver esta película de un modo ingenuo, como espectador lego en psicoanálisis, soslayarse en la belleza de sus imágenes, empaparse en ese hilo amoroso que recorre toda la película, conmoverse, reírse y gozar con su humor inteligente, pero también puede uno detenerse a escuchar las frases. Frases nunca antes dichas en el cine, frases que ningún hombre le dijo a ninguna mujer, a excepción de los poetas sin saber que lo hacían, frases que sólo son posibles de ser pensadas gracias al psicoanálisis.
En esta película, el psicoanálisis no son las cuatro sesiones de diván que en ella se nos muestran, el psicoanálisis está en la estructura misma de la película, y pasa por el reconocimiento del deseo.
Todos los personajes de la película aman y desean, y lo más sorprendente es que se hacen responsables de su deseo. Esa es la ética, la de no haber cedido en el deseo y ahora estoy segura de que la ética es la que determina la estética. Sueño, delirio, la cruda realidad, todo es transformado en una conversación.
Toda la escenografía es para sostener en escena a esos dos personajes: Juan y Juana, que en ningún momento de la película son iguales a sí mismos, como acostumbramos a ver en el cine convencional, donde el personaje es sí mismo desde el principio hasta el final. Haber conseguido eso, hace que la actuación de ambos tenga momentos magistrales.
Podría llenar cientos de páginas, podría escribir un libro sobre esta película, porque cada frase me abre a otras frases, a otras cadenas, a una manera de pensar diferente, por eso considero que la película es, además de psicoanalítica, poética, no tanto por la belleza de sus imágenes, o porque en ella se reciten poemas, sino porque cada frase está sometida a una condensación tal que encierra un modo de pensar toda una cuestión: las relaciones de pareja, la escritura, el psicoanálisis, el amor, el deseo, la paternidad… y de esa condensación sólo es capaz la poesía. Mi única Familia es psicoanalítica por lo que dice y poética por cómo lo dice, y eso la hace única, como su propio nombre indica e inolvidable.

3 comentarios:

Chache dijo...

Las palabras que dedicas a esta película han despertado mi curiosidad, la buscaré y te contaré mi experiencia… Por otro lado si no he entendido mal… o es mucha coincidencia, o, el director de la película es tú hermano y eso todavía me resulta más fascinante. Hace un año que me dedico a escribir guiones cinematográficos, cortos, etc. Pero todavía soy novel “Ósea que no he vendido ni uno”. Normalmente busco películas o escritos que tengan un buen trasfondo o que su significado se pueda interpretar de varias formas, no para plagiarlas sino para aprender y perfeccionarme, ya que me quiero dedicar profesionalmente a esta materia. También quería agradecerte que estés entre mis seguidores es un honor que una persona de tu grado este entre ellos. Ah! Mi hermana vive justo al lado del Hospital donde trabajas, reconozco que me hizo ilusión cuando vi que trabajabas allí… ¡Me encantan todos los poemas que tienes colgados!

Alejandra Menassa dijo...

Hola, disculpa el retraso en responderte, ni siquiera sé si vas a llegar a verlo, tendrías que volver a entrar en el blog. El director y guionista de la película es mi padre. He visto que tenías algunos guiones colgados en tu página. Buen trabajo y algo de suerte con tus deseos de trabajar en el mundo del cine.
Un saludo
Alejandra

Alejandra Menassa dijo...

Hola, disculpa el retraso en responderte, ni siquiera sé si vas a llegar a verlo, tendrías que volver a entrar en el blog. El director y guionista de la película es mi padre. He visto que tenías algunos guiones colgados en tu página. Buen trabajo y algo de suerte con tus deseos de trabajar en el mundo del cine.
Un saludo
Alejandra