viernes, 23 de octubre de 2009

MASA. POEMA DE CÉSAR VALLEJO

La ciudad dormida. Paul Delvaux

Cuadro: La ciudad dormida. Paul Delvaux

Al fin de la batalla,

y muerto ya el combatiente, vino hacia él un hombre

y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:

"No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,

clamando: "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,

con un ruego común: "¡Quédate, hermano!"

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra

le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;

incorporóse lentamente,

abrazó al primer hombre; echóse a andar...

César Vallejo

España, aparta de mí este cáliz






10 comentarios:

almacatamarcana dijo...

Si tú supieras, que toda mi movilizacion interior, y mis deseos de cada día ser mejor en el arte de escribir y decir los poemas, los han generado ustedes, los Menazza, no lo creeras, pero es pura verdad.
Visita mi blogs, y veras mi movilizacion, en encuentro de escritores, y te daras cuenta.
Un beso mi querida Alejandra

Alejandra Menassa dijo...

Hola ¿Cómo te va?, me alegra tu visita,la devolveré, seguro. Esta labor con la difusión de la poesía es siempre grata, pero es Ella, la poesía, la que enciende el deseo, el que la difunde contribute a su llegada a los lectores.
Un abrazo
Alejandra

Francisco Javier dijo...

Es un poema muy inquietante, digase oscuro, y bueno la fotografía me ha recordado a una peli que vi recientemente, y es calcada al cuadro, preciosa entrada alejandra, un abrazo, que tengas un excelente fin de semana.

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Francisco. Vallejo es un grande, seguro.
Te visito.
BEsos

Francisco Javier dijo...

Hola alejandra, antes que nada quiero darte las gracias por entrar en mi blog, y leer mi entrada. Gracias de antemano, y bueno con respecto al texto, pues si, ya me había pasado con anterioridad, me resulta muy fácil meterme en la piel de otraz persona y hacer vivir al lector esos sentimientos, transmitir lo que esa persona sentiría en carnes propias. Es algo que me ocurre desde hace mucho tiempo, lo mismo me pasa tanto con un hombre, como mujer, niño o cualquier persona, es una facilidad que tengo. Y me ha parecido curioso, porque creo que eres la unica que se ha dado cuenta, me ha gustado tu comentario, un abrazo con cariño.

Elsa Tenca Mariani dijo...

Alejandra:
Vallejo dejó una huella definitiva.
Me encanta la publicación de este poema con los temas universales en los que hurga el Hombre:el amor y la muerte.
Como dijo elpoeta R. Juarroz "no siempre el centro del amor coincide con el centro de la vida".
TENGO ENLAZADO TU BLOG AL MÍO:
www.po-etica2010.blogspot.com
Mucho me interesa!!
Un abrazo:
Elsa.

Leni dijo...

Yo creo.
Creo que el amor transciende a la muerte.
Porque la muerte el fín ,pero el amor siempre es principio.
(es solo una opinión)

Preciosoooooooooo Alejandra.
Que pena es no poder contra la muerte¡¡

O tal vez si se puede contra ella?


Un beso preciosa.

Alejandra Menassa dijo...

Hola Francisco: Gracias a tí por volver a pasar. No sé si escribo muy bien, pero lo que sí sé es que leo mucho y con intensidad,una lectora sí que soy.
Besos

Alejandra Menassa dijo...

Hola Elsa, te enlazo yo también, grande Vallejo, enorme.
UN beso
Alejandra

Alejandra Menassa dijo...

Hola leni: Se puede dejar una huella en el mundo de los pasos.
Un beso preciosa
Alejandra